Habilidades Básicas
Habilidades de Conversación
Expresar Opinión
Estilo de Conducta Social
Derechos Asertivos
Asertividad Positiva
Asertividad Negativa
Hacer Peticiones y Decir No
a. Conversación: En la conversación tendemos a veces a creer que es el “qué” y no el “cómo”. Por tanto hay dos factores importantes en la comunicación: la persona que habla y la otra que escucha. A su vez, tenemos el lenguaje verbal y el no verbal. Queramos o no, siempre estamos enviando mensajes, con nuestro cuerpo, mirada, posiciones, y el tono de voz. Algunos ejemplos son:
- Voltear los ojos, puede significar fastidio.
- Agitar la mano para saludar.
- Hablar con un tono de voz fuerte, pudiera significar estar enfadado.
b. Escucha activa: Cuando hablamos de escucha activa nos referimos a una manera de comunicarnos en donde se le quiere hacer saber a la persona que nos está comunicando algo que, realmente se le está entendiendo y comprendiendo. Cuando escuchamos de manera activa a alguien, lo hacemos de manera consciente, es decir, hacemos un esfuerzo por centrar toda nuestra atención en aquello que nos está comunicando la otra persona. Algunas expresiones de escucha activa que podemos oír cotidianamente son: «Sí, estoy de acuerdo», «Entiendo», «Ya veo», «Claro, eso tiene sentido». Cuando te están hablando, tú debes mostrarles a la persona tú atención con los siguientes elementos:
1. Mira a quien habla de forma adecuada y amigable.
2. Ten el cuerpo ligeramente inclinado hacia la otra persona.
3. Postura relajada.
4. Distancia corporal adecuada.
5. Asentamiento de cabeza. (Hacer sí con la cabeza).
Vamos hacernos estas preguntas: 1. ¿Qué comunicas cuando oyes a una persona? 2. ¿Cómo se siente la otra persona cuando la escuchas atentamente? 3. ¿Cómo se siente y cómo reacciona una persona cuando no se le escucha o presta atención?
A pesar de querer oír con atención, a veces nos aburrimos, cansamos, estamos de bajo ánimo, preocupados, y esto nos impide estar atentos. Si nos encontramos con una persona en este estado, podemos:
1. Preguntarle qué le pasa
2. Decirle que si prefieren lo dejan para otro momento
3. Hablar de otra cosa.
Y si somos nosotros los que no estamos en condiciones de oír atentamente, podemos:
1. Seguir en otro momento la conversación.
2. Comentar que estás distraído y pedir disculpas.
c. Empatía La empatía se trata básicamente de comprender al que te está hablando, intentando ponerte en su lugar para tratar de descubrir lo que está sintiendo. Para empatizar con alguien, mientras te está contando algo, debes:
1. Prestarle atención
2. Preguntarle ¿qué siente? ¿por qué se siente así?
3. Comunicárselo de forma tentativa: “a lo mejor…” “quizás…”, “es posible…” ¿Por qué crees que es mejor hacerlo de forma tentativa? Al momento de hablar de manera tentativa, en caso de que nos equivoquemos con ese sentimiento, la otra persona puede aclarar lo que en verdad siente, sin evitar hacerlo sentir mal.
a. Inicio de Conversación: Imagina que quieres conocer a un compañero de clases, al que sabes quién es de vista, pero con el que nunca has hablado. Al salir de clases coinciden en la parada, y quieres aprovechar la oportunidad para hablarle.
Lo primero y recomendable es que esa persona te haya visto y muestre una apertura con su comunicación no verbal (gestos). Te acercarás, mirándola y saludándola. “¿Hola, llevas mucho rato esperando? Yo debo tomar el de Baruta, ¿sabes si ha pasado?”. Dependiendo de cómo responda la persona, verás si la conversación puede o no continuar. Si la interacción ha resultado bien, sería bueno que la despedida fuera también positiva y mostrando interés en nuevos posibles encuentros, por ejemplo: Mañana nos vemos en clase.
Siempre que te acerques a hablarle a una persona, ten en cuenta las siguientes recomendaciones:
1. Procura que la persona te vea venir.
2. Trata de establecer primero un contacto con la mirada antes de hablarle.
3. Saluda y sé cordial
4. Busca un momento que sea adecuado; si ves que la otra persona está haciendo cosas o que está muy ocupada, es mejor que busques otro momento más oportuno.
Si es alguien que acabas de conocer y es una comunicación informal, ten en cuenta lo siguiente:
1. Utiliza preguntas abiertas, generales, porque dan opción de que la persona pueda responder de varias formas y pueda extenderse hablando de lo que quiera. Por ejemplo, un ¿Cómo has estado? No cae mal.
2. Evita realizar preguntas demasiado íntimas o complicadas. También es importante no usar en exceso el porqué.
b. Mantenimiento de la Conversación: Para mantener una conversación podemos expresar emociones, pensamientos, hacer preguntas a quien nos habla, para conocer sus puntos de vista, y se puede también hablar de cosas no personales, como cosas de la actualidad. Para que una conversación no se estanque y sea amigable, se puede ir cambiando el tema de conversación de forma espontánea. Para mantener la conversación, se pueden utilizar preguntas abiertas, y a la vez, responder de una forma abierta. Un ejemplo, imagínate que estás hablando con una amiga, y te está contando sobre sus tareas en casa, y le preguntas: “¿Y sueles hacer la comida también?”. De esta forma, estás aprovechando la información que te da para ir ampliando la conversación.
c. Afrontar silencios En una conversación es normal que hayan silencios; algunas personas se incomodan con eso; por lo cual podemos decir; ¡Oye, nos hemos quedado muy callados, ¿te estoy aburriendo?, Te has quedado de repente muy callado, ¿te molesta algo que te he dicho? El otro no solo se puede quedar callado porque esté aburrido, también puede ser por:
- Se ha acabado el tema y está pensando en otro.
- El tema es interesante y está pensando sobre él.
- Los dos están pensando en agradar al otro.
- Puede estar preocupado por algo.
- No te ha entendido muy bien y está pensando en ello.
d. Finalización de la Conversación Dependiendo de la relación que tengas con la persona, las conversaciones deben acabarse. Por lo cual, si estás interesado en la conversación pero debes irte, puedes:
- Decirle a la persona que debes irte, y si quieres puedes darle la razón del porque te vas.
- Comparte lo bien que te has pasado hablando con ella
- Intenta planear eventos futuros juntos. Podría ser algo así: “Bueno Rafa, te tengo que dejar, he quedado en llevar a mi mamá al médico. Me ha encantado pasar un rato contigo. A ver si nos vemos otro día, yo los lunes vengo aquí a desayunar, así que si te apetece ya sabes dónde encontrarme”
Pero si no estás interesado en continuar la conversación, puedes simplemente decirle que te tienes que ir. Da una razón si quieres, pero recuerda que no estás obligado. No te inventes excusas de historias extrañas, disculpas o planes que no tienes intención de cumplir.
¿Por qué es bueno tener habilidades para conversar?
1. Te das a conocer y llegas a conocer a los demás.
2. Generas relaciones como: amistades, pareja, compañeros, conocidos.
3. Puedes volver a tener relaciones pasadas.
4. Pasas un momento agradable.
5. Obtienes información y ayuda.
6. Sentirse acompañado, evitar el sentimiento de soledad
7. Sabrás finalizar una conversación que no te apetece, y evitas tener situaciones incómodas.
Es importante tener en cuenta que las personas que no expresan su opinión y se encuentran de acuerdo con todo, resultan aburridas. Pero también, las personas, que en el otro extremo, nunca se disculpan o admiten su ignorancia pueden resultar desagradables. La mejor forma de expresar nuestra opinión es:
1. Usar un lenguaje correcto
2. Ser respetuosos.
Algunos ejemplos:
- Olga, acabo de darme cuenta que tal vez mi comportamiento de antes pudo molestarte, fui un tanto grosera, perdona, estaba un poco ansiosa.
- Yo creo que no será muy adecuado hacer ese escrito al rectorado sin antes haber hablado con el profesor implicado; me parece que primero debemos hablar con él, expresarle la situación y darle la oportunidad de saber lo que ocurre y dar su respuesta; en función de lo que diga y cómo lo diga, si no es beneficioso para nosotros, ya si podríamos ir al rectorado.
- Pues mira, de esas cosas, yo no tengo ni idea, así que no puedo ayudarte.
La conducta social son aquellas conductas que están relacionadas con las personas que te rodean, y que se van obteniendo de acuerdo a lo que miras en los demás.
a. Inhibición: Se le llama así al no poder realizar hábitos o costumbres. Ejemplos de inhibición conductual cuando estamos pequeños:
- No le gusta entrar en contacto con otros niños o adultos desconocidos
- El niño suele taparse la cara, se agarra a adultos de confianza, llora, parece asustado y preocupado, queda como paralizado, deja de jugar.
- Juega solo la mayoría del tiempo. Le cuesta relacionarse.
- Evita el riesgo en los juegos. Por ejemplo: Lugares altos, como un tobogán.
b. Asertividad: Es la habilidad personal que nos permite expresar sentimientos, opiniones y pensamientos, en el momento oportuno, de la forma adecuada y considerando los sentimientos y opiniones de los demás. Una persona es asertiva cuando tiene la capacidad de ejercer o defender sus derechos personales; por ejemplo, decir “no”, expresar opiniones contrarias o desacuerdos sin permitir que la manipulen, como lo hace la persona sumisa, ni violar los derechos de otras personas, como lo hace la agresiva.
c. Agresividad: Es reconocida como la conducta a dañar, destruir, humillar, entre otras acciones que afectan el bienestar de una persona, uno mismo o un objeto. Algunos ejemplos de esta conducta son:
- Criticar o protestar frecuentemente.
- Estar enojado.
- Aplazar actividades o ser olvidadizo.
Realizar tareas de manera ineficiente.
- Actuar con obstinación.
- Culpar a otras personas.
- Quejarse por ser menospreciado.
Son aquellos que asumimos que tiene cualquier ser humano por el hecho de serlo. Algunos son: buscar la felicidad; intentar cambiar las cosas que no nos gustan; mostrar que no estamos conformes por un trato injusto; hacer y rechazar peticiones; ser tratado con respeto; tener nuestras propias opiniones y valores; elegir a nuestros amigos, o estar solos cuando así lo deseemos.
El derecho a ser tu propio juez: Es el principal derecho asertivo, del que se derivan todos los demás. Significa que tienes derecho a tener tus propias opiniones y creencias; a evaluar tus sentimientos y tu conducta, y a aceptarlos como válidos si así te parece, aunque a otros no les parezcan aceptables. Siguiendo tus valores y metas.
El derecho a elegir si queremos o no dar explicaciones: No tienes porqué sentirte obligado a dar explicaciones sobre tu comportamiento para que los demás decidan si es correcto o incorrecto, ni para intentar convencerlos de que no estás equivocado. Por supuesto, los demás siempre tendrán la opción de decirte que no les gusta lo que haces. En ese caso, podrás optar por: no hacerles caso, buscar un acuerdo o negociación, o respetar sus preferencias y modificar por completo tu comportamiento. Pero hay que tener claro que los verdaderos responsables de nuestra vida, nuestras emociones y nuestras conductas somos cada uno de nosotros.
El derecho a cambiar de opinión: Para ser realistas y estar bien consigo mismo, conviene aceptar que cambiar de opinión es algo normal. Algunas ideas irracionales que a menudo podemos oir o decir son: "Una vez que te hayas comprometido a algo, no debes cambiar de opinión y, si cambias, debes justificarte o reconocer que estabas en un error", "Si te vuelves atrás demuestras que eres un irresponsable". Pero, debes no hacer caso a esos "deberías" irracionales y tener claro que tienes derecho a cambiar de opinión.
El derecho a cometer errores: Si creemos, que no debemos cometer errores (cosa que es imposible porque todos nos equivocamos a veces), cuando los cometamos reaccionaremos pensando y sintiendo que hemos hecho algo malo. También será fácil que otras personas nos manipulen y nos hagan sentir culpables por habernos equivocado en algo. Es por esto que, debemos saber que tenemos derecho a cometer errores, y que errar es de humanos, de ellos aprendemos, cada error nos deja una lección.
El derecho a no necesitar la aprobación de los demás: Las relaciones entre personas son muy importantes y es muy grato gustar a los demás. Pero intentar agradar a todos es imposible e incluso te genera mucho cansancio. Pues, conseguir siempre la aprobación de los demás es un objetivo inalcanzable. Por tanto, es mejor aceptar que hay personas a quienes no les gustemos, y tener en cuenta que esto es algo muy normal para que así no nos afecte el hecho de no caerle bien a alguien o que algo de nosotros no les guste a los demás. Si es una crítica constructiva, analiza lo que te están diciendo y si consideras que puedes cambiar, hazlo, pero no cambies tu integridad, o algún gusto por otras personas.
El derecho a no intentar alcanzar la perfección: Algunas personas creen que, aunque no somos perfectos, debemos intentar alcanzar la perfección en todo lo posible. Por tanto, consideran que si alguien nos dice cómo podemos mejorar, tenemos el deber de seguir esa dirección. Pero ya hemos visto lo negativo que son los "deberías". Además, si nuestras expectativas son realistas, no esperaremos ser perfectos -ni siquiera acercarnos a ello ya que los humanos estamos llenos de limitaciones. Bastará con que hagamos las cosas de una forma que nos haga sentirnos bien con nosotros mismos sin exigirnos de forma exagerada.
Las relaciones íntimas con otras personas, son las experiencias más profundas de nuestra vida. El amor puede aparecer en dos formas muy diferentes: amor apasionado y amor de compañero. El apasionado es un amor fuerte, de sentimientos de ternura, sexualidad, ansiedad, alivio y a veces celos. El amor de compañero es una emoción más suave. Es un afecto amistoso y de unión profunda. El agrado se refiere al afecto que sentimos por conocidos casuales. La diferencia entre el amor y el agrado, es la profundidad de nuestros sentimientos y que tan relacionados estemos con otras personas.
¿Cómo podemos expresar esas emociones? A las personas que queremos mostrarles gestos de amor de pareja, podemos:
1. Expresar hechos íntimos.
2. Dar apoyo, mostrar interés en las actividades del otro y respetar su opinión.
3. Sentirse más feliz, más seguro, más relajado cuando el otro está al lado y mostrarlo al otro.
4. Hacer regalos, mostrar interés y ternura o deseo.
5. Tolerar exigencias con el fin de mantener la relación.
6. Respetar la reacción de la otra persona, puede que ella no sienta lo mismo.
Hacer y recibir comentarios positivos Las relaciones se benefician al hacer y expresar comentarios positivos, reconocimiento, y gratitud. Hay personas que no saben hacerlo, porque tienen pensamientos erróneos como que les da vergüenza o se sienten ridículos.
Para hacer comentarios positivos, se puede seguir las siguientes recomendaciones:
1. Ser sinceros.
2. Ser directos.
3. No exagerar.
4. No dar dobles mensajes.
¿Cómo responder los comentarios positivos de forma asertiva?
1. Asume que el comentario ha sido honesto y acéptalo.
2. No te sientas en la obligación de devolverlo.
3. Debes aceptar el comentario que te han hecho. Con que digas gracias y sonrías es suficiente.
Tenemos también derecho a expresarles a los demás cuando nos sentimos mal por algo, o algo no nos gusta.
Expresar molestia, desagrado y disgusto: Que debemos hacer:
1. Valorar si vale la pena comunicar el malestar.
2. Si es algo realmente importante, expresarlo en el mismo momento.
3. Evitar sacar las cosas de otro momento.
4. Cuando sea posible, empezar y acabar la crítica con un tono positivo.
Hacer críticas: Algunas personas tienen una visión negativa de la crítica, y es lógico cuando la crítica se hace por maldad, por herir u otras razones. Las críticas también se deben expresar asertivamente, para dejar claro nuestros sentimientos y lo que pretendemos al decirlos. Sólo la crítica es positiva, cuando es algo que pueda cambiarse. La mejor forma de hacerlo es:
1. Decirlos en primera persona: yo en lugar de tú. Ejemplo: Me siento/pienso…. Porque/cuando… y necesitaba decírtelo o me gustaría… Recuerda, cuando alguien se comporta de forma irrespetuosa con nosotros, tenemos el derecho a decírselo y a pedirle que se comporte de una manera más agradable.
¿Por qué es importante hacer una critica?
1. Evita los sentimientos de frustración e ira que se acumulan cuando te callas.
2. Le enseñas al otro lo que te gusta y lo que no, eso hace que el otro te conozca.
3. Somos honesto y dejamos claro lo que no nos gusta que nos hagan
4. Le hacemos ver que nos importa, por lo que le decimos la verdad
5. Aumentas la confianza en ti
¿Cómo hacer una crítica?
1. Ser concretos y específicos.
2. Evitar sobregeneralización (siempre, nunca…)
3. Cambiar los deberías por me gustaría
4. No culpar, amenazar ni ser grosero con quien recibe la crítica.
6. Elegir bien el momento
Pedir Cambios de Comportamiento: Las peticiones que se hagan a otra persona deben ser coherentes y realistas, ya que por ejemplo, no se puede pretender que se cambie las características personales (por ejemplo, si te gusta que tu amigo sea extrovertido, te tienes que aguantar; es una de las características y si lo aceptas así, bien, y si no, no es un problema suyo, sino tuyo).
Una técnica para pedir cambios de comportamiento es “Guión DESC”. Los pasos de la técnica son los siguientes:
1. D. Describir la conducta concreta (Cuando haces…)
2. E. Expresar, siempre en primera persona (me siento, creo, pienso…) y explicar (porque/cuando…)
3. S. Sugerir el cambio (yo te pediría, me gustaría,…)
4. C. Consecuencias positivas si hay un cambio de comportamiento (Así luego podríamos los dos…, evitaríamos…) Recuerda: es una petición, no una exigencia.
Afrontar Críticas. Al igual que nosotros los demás tienen derecho a mostrar molestia y a pedirnos que cambiemos nuestro comportamiento. Sin embargo, a pesar de que se haga de forma asertiva, hay personas que no saben aceptar o reaccionar ante la crítica. El motivo, generalmente, por el cual respondemos mal a la crítica es porque sentimos cosas desagradables.
Esas emociones generalmente son: sentirse ridículo, vergüenza, incómodo, ofensa, ansiedad, enfado. Por eso, cuando nos hacen una crítica lo primero que debemos hacer es analizarla:
a. ¿Esa persona nos conoce bien?
b. Es una persona razonable.
c. Si me lo han dicho varias personas.
Según sea el motivo y el propósito de la crítica, hacemos frente a ella, reaccionando y actuando de distintas formas.
1. Si cometimos un error, debemos aceptar que lo hemos cometido, sin tener que excusarnos por ellos, y sin sentirnos culpables, puesto que como seres humanos que somos, tenemos derechos a equivocarnos.
2. Si el objetivo es ayudarnos, para intentar cambiar algo que puede perjudicarnos o que no estamos haciendo del todo bien. Si ese es el caso, puedes solicitar información concreta sobre lo que no le gusta de ti o tu conducta.
3. Si el propósito es fastidiar o manipular, lo mejor es no molestarse. Aquí se puede actuar de varias formas, estas son:
a. Podemos reconocer serenamente que haya algo de verdad ante nuestros críticos, utilizando la frase: Es posible… es verdad….o Puedes que tengas razón…
b. O puedes comportarte como cuando el objetivo es ayudarte, pidiendo información concreta, pero lo que buscamos aquí es agotar su crítica y cansarlo.
c. Cuando tienes muy claro que no compartes en absoluto la crítica, después de escuchar la crítica tranquilamente, puedes llegar a la conclusión de que se trata de diferentes opiniones. Puedes utilizar la frase: Puede que para ti…. Pero creo que/pero para mí…
Dentro de nuestros derechos asertivos está el de pedir lo que necesitamos. Bien, esto implica saber reconocer nuestras necesidades y deseos y saber hacer nuestras peticiones de forma adecuada, esto es, de manera firme pero sin obligar a nadie. Podemos hacer 3 tipos de peticiones:
1. Que compartan con nosotros una actividad agradable o recreativa, por ejemplo: el domingo me voy de excursión, ¿te gustaría venir conmigo?
2. Pedir favores. Por ejemplo: ¿Te importaría prestarme tus guantes?
3. Pedir cambios de comportamientos que nos molestan. Por ejemplo: Por favor, ¿puedes apagar el cigarrillo mientras estoy comiendo?
Hay unas recomendaciones generales para hacer peticiones, estas son:
- Sé amable
- Sé breve y directo
- Explica claramente lo que quieres
- Repetir y explicar lo que pedimos si vemos que no nos entienden.
- Cuando te digan sí, agradéceselo.
- No insistir cuando se nieguen.
- No interpretar un “no” como un rechazo personal.
- Recuerda que el otro tiene derecho a decir no.
Ten en cuenta: Una petición no es una exigencia, es totalmente positivo y hacer peticiones cuando así lo necesitamos, no has de esperar a que los demás “adivinen” y lean tus pensamientos.
B. Rechazar peticiones: Decir NO. Recuerda que uno de los derechos asertivos que tenemos todos es decir que no, sin sentirnos culpables. Las relaciones requieren de cierta negociación y consideración mutua, todo se trata de equilibrar las decisiones y llegar a acuerdos como pareja o grupo. Es necesario diferenciar tres situaciones a la hora de rechazar peticiones:
1. Cuando te gustaría, pero no puedes en ese momento. Deja claro que ahora no puedes, pero que en otro momento te gustaría. Un ejemplo: Me encantaría ir contigo, pero sé que tengo que estudiar para el examen de mañana. Si lo dejas para mañana podemos ir los dos juntos.
2. Cuando la petición es injusta y no estás de acuerdo con ella. Es importante que digas claramente “no”, y que no pongas excusas o justificación.
3. Cuando la petición si te parece justa pero simplemente no quieres hacerlo. Puedes explicarle tus razones de no querer hacerlo, pero recuerda que no tienes que justificar tu respuesta.
Ten en cuenta al rechazar peticiones:
1. Tienes derecho a decir NO
2. Escucha bien lo que te están pidiendo antes de decir No
3. Di no y explica por qué lo dices, para que la otra persona entienda, pero si no entiende no busques justificarte.
4. Se amable al decir no, refleja que lo comprendes pero mantente firme.
5. Sugiere alguna otra idea, busca alternativas.